En IDA, no esperamos a que la innovación ocurra; vamos a buscarla directamente a la planta de producción. Nuestra metodología no parte de una oficina, sino de la observación directa del proceso industrial.
La mayoría de nuestros casos de éxito no empezaron con una idea definida por parte del cliente. Nacieron de una visita, de escuchar la historia de la empresa y de observar cómo fabrican. Nuestro valor diferencial es la capacidad de detectar el potencial tecnológico oculto en su día a día.
Inmersión Técnica: Analizamos su tecnología actual para identificar retos que califiquen como I+D real.
Ingeniería de la Idea: Transformamos un problema operativo en un proyecto de investigación con alto nivel de desarrollo.
Apalancamiento Financiero: Diseñamos la memoria técnica para acceder a financiaciones del CDTI (75-85%), convirtiendo la innovación en un activo rentable y fiscalmente atractivo.
Porque somos un equipo pequeño de ingenieros de alta cualificación que se adapta a su estructura. No somos una consultora externa distante; somos el motor de I+D que su empresa necesita para proyectarse hacia nuevos sectores y mercados con un riesgo económico minimizado.